He pensado a Cancún como un destino paradisíaco pero junto a este concepto, bastante costoso. Se presentó la oportunidad de viajar a México por un asunto académico y como buena viajera no podía dejar de cotizar el vuelo y unos días en Cancún. Así fue como viajamos en una aerolínea low cost de Bogotá a Cancún. Les contaré lo que hicimos para que el dinero nos alcanzara para ir a tres destinos en este país.
Lo primero que hicimos fue datearnos sobre el transporte en Cancún. Por ser un lugar turístico por excelencia, uno se puede mover todo el tiempo en bus. En el aeropuerto ofrecen taxis, sin embargo verás una larga fila en el autobús ADO y confirmarás que es una buena y cómoda opción. Almorzamos en Mcdonalds cerca a la terminal de buses del ADO en el centro de Cancún. No era que no quisiéramos comer algo típico, pero necesitábamos solucionar pronto el hambre para poder continuar al hostal. El precio fue similar al del restaurante en Colombia.
Salimos de allí a la zona hotelera y no pude ocultar mi admiración. Hoteles gigantescos, lujosos y la mayoría con modalidad todo incluido (All inclusive), con precios despampanantes, tal y como lo había imaginado. La ventaja de estos sitios es que sin salir de allí, tienes todo lo que quieres.

Pero como nuestro objetivo era la economía, había que buscar un hostal, que cumpliera con lo necesario como ubicación y comodidad. Señor Frogs fue el elegido, con previa reserva antes de viajar, pues es muy solicitado. Muy bien situado en la zona hotelera, con acceso a los buses las 24 horas, confortable y decorado de una forma llamativa; cuenta con piscina, bar, una vista espectacular a la laguna y lugares comunes muy bonitos. Tiene un ambiente bastante animado en la noche hasta las 10pm y hay opción de trasladarse a otros lugares en los que continúa la diversión. El pago por noche es en habitación compartida, que puede ser mixta o femenina, tiene camarotes muy cómodos, da privacidad y seguridad, lockers y también incluye el desayuno.

En cuanto a la comunicación, en Cancún hay un Oxxo en cada esquina, funcional para adquirir muchas cosas. Entre estas, compramos allí un chip de Telcel para podernos comunicar y las personas del Oxxo lo activaron de forma muy amable. Oxxo es una buena opción si se quiere economizar muchísimo en comida, aunque también hay otros restaurantes de cadena como KFC y Burguer King, si lo que se quiere es ahorrar.
En cuanto a destinos en Cancún, hicimos varios planes que requirieron muy poco dinero. Fuimos al faro de punta Cancún, aunque al buscar en maps no es claro y al preguntar las personas de allí desconocen donde queda, llegamos. Lo que hay que hacer es llegar hasta playa Caracol, que verás cuando hagas el recorrido en el bus por la zona hotelera hacia el centro. Gracias a la señalización, podrás bajarte allí y luego caminar hasta la playa. Debes empezar a caminar hacia la derecha y verás al fondo el faro. Debes pasar por varias playas privadas, asegúrate de no molestar y si es necesario, pedir permiso, explicando lo que vas hacer, pues vale la pena. Caminarás en promedio 15 minutos, podrás ir tomando fotos, luego pasarás por unas hamacas que están dentro del mar y que podrás utilizar, si lo decides. Finalmente pasarás por un terreno rocoso y ¡taránnnnnnn! allí es. Es un lugar perfecto para encontrarte con la inmensidad del mar, para tomar fotos y para ver el atardecer.


Para comprar recuerdos, fuimos hasta el Mercado 28, muy famoso, pero no me pareció la gran cosa, no cumplió mis expectativas, pero se pueden conseguir recuerdos allí. Yo compré algunos.
Luego caminamos, buscando conocer y llegamos al parque las Palapas, donde hacen diferentes eventos. Hay varios restaurantes típicos allí y a muy buen precio. Comimos delicioso y nos brindaron un cóctel de bienvenida.
Cancún es playa y hay muchas, es cuestión de conocerlas. Playa Chac mool queda justo en frente de hostal, se accede fácil. Para ir a Playa delfines tomamos bus, la misma ruta que sirve para todos los destinos (R1-R2). En esta playa hay un spot de Cancún perfecto para que todos nuestros contactos sepan donde estamos, aunque debo decir que había demasiada fila y prefería no hacerla y disfrutar. Ahí en frente, se encuentran las Ruinas del rey, que por un precio bastante económico podrás conocer ruinas mayas. El recorrido dura aproximadamente media hora, hay que ir bien protegido del sol y llevar hidratación. De allí fuimos caminando a playa Delfines, donde hay unas chozas para sentarse y protegerse del sol. Allí dejamos nuestras cosas y fuimos a bañarnos en el mar. Debo reconocer que mi cultura me hace desconfiada, y no podía dejar de estar pendiente, pero afortunadamente, es muy seguro y no sucedió nada.
Luego de una mañana de playa, fuimos caminando hasta el museo Maya de Cancún y ruinas de San Miguelito (quedan allí mismo). Nos tomó 40 minutos y nos fuimos por el separador, buscando la sombra de los árboles y palmeras. Hay que pagar, sin embargo es un lugar que hay que conocer debido a su historia.

Otro destino imperdible es la Torre escénica, que queda en puerto Juárez. En este lugar salen los barcos para Isla Mujeres y cuando pases por allí la vas a ver. También hay barcos de show, donde tocan rock y simulan a los piratas del Caribe. La Torre escénica muestra desde las alturas como es Cancún y cuenta algo de la historia de la organización del lugar. Los colores que se perciben desde arriba, son asombrosos.
Saliendo de allí, tomamos un bus y buscamos un outlet que yo había visto antes, sin embargo no lo encontramos, así que nos quedamos en Puerto Cancún, un centro comercial que tenía muy buenas ofertas y que como buenas chicas, compramos para renovar el ropero. Salimos tarde, pero como el transporte es 24 horas, no hay preocupación. Hicimos el pare a varios buses, pero debido a la hora, venían a gran velocidad y no se detenían. Nos unimos con otros turistas y al fin logramos tomar uno.
Una anécdota que no puedo omitir es que como cualquier zona hotelera hay cosas económicas pero otras no tanto. Una liga para el cabello, caucho, moña, no se que termino utilicen, le costo a mi amiga $50 Mxn que pagamos por primíparas. Seguro que si la hubiéramos comprado un día después, no la hubiéramos pagado. Esto nos duró para hacer chistes durante todo el viaje. No puedo dejar de mencionar que hay casas de cambio en todas partes, sin embargo, como en cualquier sitio, hay que verificar cual es el precio que más favorece.
El tiempo en Cancún había terminado, ahora debíamos ir al aeropuerto para seguir con la aventura. Como el vuelo era a las 6 A.M, y debíamos estar antes en el aeropuerto, tuvimos que tomar un taxi ya que los buses empiezan a funcionar a las 6 A.M. El taxi cobra 30 US por el trayecto, sin importar si lleva el cupo lleno. Es buena opción decir en la recepción del hostal, para poder compartirlo con otras personas que coincidan en hora y reducir el gasto.
Encantada con Cancún, regresaría para conocer más y disfrutar de las playas color turquesa y de fuertes olas.



