Era mi penúltima semana en Chile y no podía dejar de pensar en los paisajes sorprendentes que había visto en fotos. Entonces decidí contar el último dinero que me quedaba e ir por diferentes agencias de viajes que encontré en internet ubicadas en Concepción para que pudieran guiarme en cómo llegar hasta cada destino planeado en el desierto.
Recorrí varias agencias y para mi sorpresa, no conocían los destinos de los que les hablaba, solo decían que debían quedar en el norte. En una última agencia encontré alguien con más noción al respecto, pero que me cotizó lo que quería en una suma alta de dinero. Algo desanimada pero sin perder la esperanza recurrí a mi gran amigo Google y esa fue la solución. Compré los tiquetes de avión con Latam (Santiago-Calama) en un precio bastante cómodo y en su página mostraban unos hoteles afiliados ubicados en San Pedro de Atacama. Elegí algunos y verifiqué los comentarios al respecto en las páginas de hoteles en las que todos aportamos para otros viajeros, teniendo en cuenta mi presupuesto. Contacté directamente al hostal Chaxa y acordé con ellos una habitación sencilla con baño privado.
Viajé de Santiago a Calama, observando desde el aire el paisaje desértico. Allí tomé un servicio de taxi colectivo que ofrecen en el mismo aeropuerto y en el que todos nos dormimos a causa de la altura. Me dejaron el el hotel y después de instalarme salí a recorrer el pueblo. San Pedro es un pueblo mágico de casas en bareque, con extranjeros radicados allí y una variedad cultural realmente llamativa. Sin dudar adquirí los tour es que tanto quería, aprovechando al máximo los tres días que estaría allí.
Con Latchir Expediciones contraté todo, después de ver que los precios son similares en las agencias y que la cobertura es la misma. Estuve en lagunas altiplánicas y piedras rojas, paisajes que parecen de otro mundo, lagunas con un azul infinito.
En el salar de Atacama, la reserva nacional de los flamencos, Salar de Tara, se observan pájaros y flamingos chilenos y vicuñas, ñandúes. Para los Geysers del Tatio es necesario ir con ropa adecuada; se cree que el desierto no requiere de abrigo, pero para todos estos destinos es necesario llevar una chaqueta térmica, pantalón térmico, guantes, gorro ya que se está en camino en la madrugada, entre 2 y 4am y si no se cuenta con esto, no se logra disfrutar el paisaje como s quiere. Los Geysers son un fenómeno natural que vale la pena ver y para ello hay que estar en el lugar antes del amanecer.
4.200 msnm al llegar temperatura de -2ºC , pero cuando sale el sol, todo cambia.
En Valle de la luna, Valle de la muerte y la gran duna se disfruta fe los paisajes de arena en su plenitud, por lo que es necesario llevar protección solar, cachucha y algo para proteger la nariz y la boca de la arena;un pezcueso es ideal . Los planes que allí se hacen le dan un toque de romanticismo con los desayunos en medio del desierto, o cuando ves el ocaso junto a una copa de vino tinto y snacks. Te llevan al pueblo de Socaire y puedes comer anticucho de llamo o empanada de cabra. Conocí el pueblo de Machuca y sus casas golpeadas por la hostilidad del desierto.
El pueblo de San Pedro de Atacama cuenta con variedad de restaurantes y de sitios para comprar comida para preparar. Los precios son altos por lo que si pueden llevar algunas cosas, no estaría mal. Hay un solo cajero para retirar dinero, así que las filas son largas; llevar el dinero necesario es muy útil para utilizar el tiempo en conocer. Yo llegué y al otro día estaba en los toures y nunca me detuve, sin embargo es necesario mencionar que la altura que se maneja en este lugar está entre los 3.500msnm y los 5.500 msnm por lo que la adaptación es crucial para que no de mal de altura o soroche como llaman algunos. Para ello es adecuado permanecer en el lugar varios días aclimatándose antes de subir a estos lugares; también se debe hidratar cada 15 minutos y consumir dulces de coca que se consiguen en el pueblo como ayuda adicional.
De regreso tomé el mismo sistema de taxi que en el hotel me ayudaron a gestionar, teniendo en cuenta la hora del vuelo. Mi viaje terminó allí, con una sonrisa por el objetivo cumplido, habiendo logrado conocer los sorprendentes paisajes del norte de Chile y sin queja por mi el desempeño de mi salud. Haber viajado sola a este destino hizo que la lista de mis amigos creciera, a demás de algunas invitaciones a otros lugares de Chile, a Brasil y obviamente mi intención de que visiten Colombia. Aprendí a conocer como actúo en situaciones complejas estando sola, sobre todo donde se involucra la salud y desde este viaje, disfruto comer sola en restaurantes sencillos o en algunos lujosos. Conozcan el desierto de Atacama, ¡en realidad sorprende!



