Viajando a Chile: una colombiana iniciando la aventura

El viaje de Bogotá, Colombia a Santiago de Chile fue agradable gracias a la tecnología. Por costumbre elegí mi asiento al lado de la ventana, lo que me permitió disfrutar de la vista de nevados y apreciar las montañas de Chile áridas, pero que tienen nieve en la cima, que ya es muy poca por la época. Bueno, no puedo omitir que también logré ver el monte Aconcagua.

Llegue a inmigración, no contaba con que fuera tan demorado, sin embargo por el inicio del verano  el aeropuerto Nuevo Padahuel estaba a reventar. Para distraerme me conecté al WIFI del aeropuerto que sirve muy bien y hasta permite hacer llamadas por Whatsapp, sin embargo se desconecta cada media hora, así que el proceso debe repetirse, pero es supremamente útil.

En inmigración hicieron las preguntas de rigor y como no traía una reserva de hotel me solicitaron una dirección y un número de teléfono de donde estaría la mayoría del tiempo.  Recogí la maleta, solicité recogerla en Concepción ya que era mi destino final, sin embargo la aerolínea me explicó que por temas de aduana , todo equipaje debe llegar a Santiago y pasar el filtro.
 Hice conexión a Concepción con la misma aerolínea, pero el vuelo de retrasó por lo que tuve que comer en el aeropuerto, moría de hambre; ya me encontraba en el muelle nacional,en ninguno de los restaurantes me recibieron dólares y yo no había cambiado ya que a los viajeros que ahorramos durante un tiempo para poder salir de paseo no nos conviene hacer el cambio en los aeropuertos. Finalmente y gracias al dinero plástico (tarjeta crédito) comí en Mcdonalds. Llegué al destino final a media noche, habiendo despegado en Bogotá a las 10:30 AM.

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